miércoles, 23 de diciembre de 2009

COLUMNA SEMANAL

TEMAS DE ANALISIS

¿Existió Jesucristo en la Tierra Como Hombre o es Solo Una Alegoría?

(Por Santiago Villarreal Cuellar)

Cada veinticuatro de diciembre, desde hace aproximadamente dos mil años según la tradición, se celebra a media noche lo que se da por sentado que fue la fecha en que nació Jesús. Personaje que inspiró a los apósteles que supuestamente lo acompañaron, a escribir lo que se conoce como los evangelios, de los cuales se desprendió una de las más grandes y numerosas religiones del mundo, como lo es el catolicismo, agregando la inmensa cantidad de sectas protestantes y seudo –cristianas, que a nombre de Cristo se han fundado y se forman todos los días.

Se da por sentado, según la creencia y la fe, que Jesucristo existió en cuerpo de carne y hueso en el lugar donde los evangelios dicen que nació, hizo milagros, fue crucificado y resucitó a los tres días, para luego ascender a los cielos donde permanece con el Dios eterno y de donde un día volverá a la tierra.

Sin embargo, pocas personas se han tomado la tarea (por no decir el atrevimiento) de averiguar, si realmente existió Jesús como persona humana o si se trata de una leyenda, mito o alegoría. Porque si tomamos los diferentes libros de la Biblia, tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento y lo comparamos con los libros de la historia de la humanidad, no concuerda con esta última ciencia y tenemos que afirmar que la Biblia, no se constituye en una relato histórico y que más bien está escrito en un lenguaje semántico y alegórico.

La parte histórica que se conoce del cristianismo, la encontramos a partir del año 325 D.C., cuando Constantino reúne el Concilio de Nicea, que es precisamente donde se decide la recopilación y selección de los diferentes escritos que hoy conforman el Nuevo Testamento y donde nació la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Según algunos teólogos, fueron setenta y dos evangelios los que se recopilaron en dicho Concilio, pero solamente se tomaron cuatro para encabezar el Nuevo Testamento. Es decir, se desecharon sesenta y ocho a los que se les da el nombre de evangelios apócrifos.

Pero al observar la genealogía que hace Mateo sobre el nacimiento de Jesús, con la que describe Lucas, encontramos contradicciones en ambas, por lo que uno como humano no se explica, cómo dos hombres inspirados por el espíritu santo no se pusieron de acuerdo a la hora de escribir, nada menos que la genealogía del salvador del mundo. Tampoco se explica uno, cómo uno de los grandes historiadores de los judíos, como lo fue Flavio Josefo, no relata en ninguno de sus libros nada sobre la existencia de Jesús. El padre de este historiador debió ser testigo de los milagros de Jesús, pues pertenecía a la raza sacerdotal judía y era pariente de la mujer de Herodes, por lo que su hijo Flavio, toma de su padre mucha de la historia que este le correspondió ser protagonista y testigo. Sin embargo, nada cuenta ni del nacimiento, ni de los milagros, ni de la muerte de Jesús.

Flavio Josefo, que no oculta nada de las crueldades de Herodes, nada dice en su historia sobre el asesinato de los catorce mil niños que hablan los evangelios. El mejor escritor que tuvieron los judíos, el único que apreciaron los romanos y los griegos, nada relata sobre la estrella que apareció en el oriente la noche del nacimiento de Jesús. Tampoco hace alusión a las tres horas de tinieblas por las que pasó el mundo, la tarde de la muerte del salvador, ni de la multitud de tumbas que se abrieron en aquel momento, ni del sinnúmero de justos que resucitaron. De igual manera, ninguno de los historiadores romanos que escribieron durante el reinado de Tiberio, dicen nada sobre tan maravillosos prodigios realizados por Jesús. Semejantes acontecimientos tan importantes, debieron ser relacionados y circunstanciados y enviados por el gobernador, tanto al Senado, como al Emperador de Roma. Pero no solo, no se registraron, sino que ni siquiera existen el los fastos de Roma, ni en los anales históricos de otras naciones de la época.

En cuanto al manto que se le atribuía a Jesús, hace más de cinco años se demostró científicamente, que este se elaboró setecientos cincuenta años después de la muerte de Jesús, por lo que se constituye en otra falsificación.

Pero no pretendo con este comentario poner en duda a los creyentes en Cristo, ni mucho menos robarles su fe, pues aun hoy se le siguen atribuyendo milagros y son muchos los líderes religiosos que viven del negocio (diezmo) que Cristo les legó como herencia.

Pitalito, diciembre 19 de 2009.        

       

 

  



Connect to the next generation of MSN Messenger  Get it now!

No hay comentarios: