jueves, 11 de agosto de 2022

 Por Jairo Oliveros Ramírez. TERTULIA LITERARIA LA EMBARRADA




Nos seguimos encontrando los sábados por la tarde y no importa la hora de llegada y quienes quieran llegar. Han pasado varios años y seguimos cumpliendo la cita como si fuera una obligación, una necesidad, un ritual. Los comentarios llegan como los mismos integrantes. Unos llegaron para quedarse.

      Por allá, en el año 2002, la Emisora local, Radio Sur, cumplía 40 años de estar al aire. Para celebrar esos cuarenta años sus directivos decidieron organizar un Taller de Escritores con el maestro Isaías Peña Gutiérrez, quien había fundado el Taller de Escritores en Bogotá, en la Universidad Central, hacía más de una década, y este evento lo hacía extensivo a la región. Y fuimos varios con el entusiasmo de leer para escribir. Leímos unos cuentos fabulosos. Uno que recuerdo es de Philip Potdevin por algo que le sucede al personaje porque no sabía que le hacía eso –lo castraba- para interpretar música de ópera. Y además porque Potdevin es colombiano y se me hacía extraño que lo fuera con ese nombre y ese apellido.

      En aquellos años la emisora Radio Sur la regentaba Gerardo Meneses Claros, quien realizó una serie de invitaciones a quienes deseaban realizar el taller. Y se  inició el taller. Cada ocho días cancelábamos una cuota para sufragar los gastos del maestro Isaías.

      Los primeros sitios: no encontrábamos un sitio adecuado, preciso para los talleres de lectura y escritura de tal manera que nos acomodábamos a la situación, al momento, a las circunstancias. Pero hubo momentos que estudiábamos en La Normal, luego en el San Juan de Laboyos y de ahí a La Embarrada con los talleres de lectura y escritura. Allí nos quedamos. Años más tarde, los sábados de tertulia se realizan en casa de Hernán Martínez y Edith Vargas Muñoz aunque en ocasiones no hemos reunido en casa de unos de sus integrante pero preferimos continuar donde Hernán y Edith.

     Ahí, en La Embarrada, estuvieron Mario Mendoza, Milcíades Arévalo para el encuentro del Libro Vivo. Traer a Milcíades fue traer una revista “Puesto de Combate” y un ícono de las letras nacionales. Un escritor de una suprema sensibilidad, poético, lírico. Como en su libro “Inventario de invierno” Y otros escritores como Esmir Garcés Quiacha, Winston Morales Chávarro, Betuel Bonilla Rojas, Jáder Rivera M, Isaías Peña Gutiérrez, Jairo Aníbal Niño, Arturo Alape, Nahúm Montt, William Fernando Torres Silva. También, Evelio Rosero, para la semana cultural del 2006, y ese año ganaría el premio Tusquest con “Los ejércitos”. Y lo asombroso y atractivo de Evelio Rosero fue que en ese año, 2006, se vino en bus desde Bogotá a Pitalito. Y los eventos culturales para compartir. En ese tiempo, los integrantes daban un aporte económico para cada evento. Así fue con la presentación de Carlos Celis con su novela “El amor no existe”, Nahúm Montt y su novela “El eskimal y la mariposa”

    También se nos quedó la costumbre. Luego de concluir el taller de escritores nos quedó la costumbre de reunirnos todos los sábados. Cada sábado cumplíamos la cita de manera sagrada. Desde las dos hasta las seis de la tarde. Todos estábamos ahí. Y leíamos. Ahí en La Embarrada. Una casa de bahareque de Cecilia Vargas Muñoz. Ahí tenía estufa, nevera, vajilla, mejor dicho tenía cocina. Se hacía el tinto y a media tarde se compartía. También se escribía. Y quien escribía era Leonel Ramirez Cerquera.

     Años más tarde Leonel Ramirez Cerquera estuvo en San Juan, Argentina, en un encuentro de poetas del mundo. Al año siguiente pasó por Chile en otro encuentro de poetas, compartiendo sus poemas. Luego fue a Perú con los amigos poetas. Y por último le dio por irse a Cuba a otro encuentro de poesía. De esos viajes apareció otro libro de poesía. Ese libro de creación sublime “Estaciones de un sueño” ¡Y qué sueños los de Leonel! Luego se fue distanciando. Nos olvidó, nos abandonó.

    Con Leonel mantuvimos durante varios años el programa de radio “Los Libros de los Amigos”, en la emisora comunitaria Cálamo Estéreo y que años más tarde empezó a llamarse La Preferida. El programa nació a partir del concurso de lectura en emisoras comunitarias. Programa que ganó la emisora con los primeros programas que dirigió Gerardo Meneses Claros.

  “Los Libros de los Amigos” logré sostenerlo durante  dieciséis años: desde 2004 hasta el 2015, año en que cercenaron las ideas. Sus directivos quedaron de avisarnos cuando podíamos continuar con el programa. Bueno, se les olvido que existimos. ¡Qué memoria!

      Luego llegaron otros a La Tertulia. Llegó Oscar Mauricio Corzo Gaviria. Jhonatan Ortiz Alvarado, Felipe Ortiz Alvarado, Natalí Ortiz Alvarado –los hermanos Ortiz Alvarado-. Natalí, hoy se encuentra en los Estados Unidos. Luego de ellos llegó Mirian Meneses, también estuvo Ivonne López, Andrés A. Cabrera, Tomás Palomares. Posteriormente se sumó Santiago Villarreal Cuéllar. También estuvo Pablo Emilio Gallardo, Mirian Castellanos; Gerardo Meneses Claros. Unos se han ido y otros han permanecido

      Puedo decir que Oscar Mauricio Corzo Gaviria llegó arrasando con lecturas, con ideas de alta incertidumbre porque llamaba la atención sus ideas, su música repleta de rock, de celular, de iPod, MP3, tomaba fotografías. Sobre todo, leía bastante. Un lector inagotable. Por él conocí, empecé a oír hablar de Stephen King: Oscar hablaba con admiración de “La Torre Oscura” Libro que conoció en un colegio por donde pasó y no soportó la despiadada disciplina. Le tenía un pavor intenso a la disciplina, al uniforme. No permanecía el año lectivo en el mismo colegio. También esa pasión por el rock lo llevó a interpretar el bajo. Parece que tenía unas cuantas. Pero lo que más me asombraba y me llamaba la atención de Oscar Mauricio Corzo Gaviria eran sus libros y sus lecturas. Nunca conocí a un adolescente, a un joven que leyera demasiado, con estropicio y tuviera argumentos para explicar y sustentar sus comentarios. Por ese tiempo comenzó a escribir. O creo que ya lo hacía. Escribió unos cuentos geniales, cuentos que trataban de adolescentes en un ambiente sofocante y en un espacio que di en llamar Pitalito por los espacios recurrentes en las narraciones. Se vislumbraba un gran escritor, pero le faltaba la disciplina del escritor. Hoy ya tiene dos libros publicados, aunque él dice que no. El primero “La galería de lo grotesco” aparece en bubok y que ha venido distribuyendo desde el 2011. El segundo “La niebla y el fuego”. De él puedo decir, como lo hemos comentado en la tertulia, que se proyecta como un gran escritor. Y eso esperamos. Realiza academia para la escritura. Y con Oscar M nació el blog www.tertulialaembarrada.blogspot.com

      También nos acompaña Santiago Villarreal Cuéllar. Un gran conversador, un enorme lector. Formado en la academia, que ha viajado por Suramérica. Ejerce el periodismo. Tiene en su portafolio una cantidad de cuento interesantes y de una intensa calidad literaria. Santiago tiene una gran memoria que me recuerda a Eduardo Galeano con “Memorias del fuego”. Ha escrito para periódicos nacionales e internacionales. Y ha creado sus propios blog como www.nuevaera66.blogspot.com Santiago se integra a la tertulia después del programa de radio “Los Libros de los Amigos” Luego lo invitamos a la tertulia y se quedó. Ha sido motivante y de gran ayuda. Su presencia: un gran aporte para la tertulia. Genera controversia y respeto.

     Díganos que la tertulia es anárquica, no respeta horario y mucho menos agenda de estudio, no se levanta acta. No tiene memoria escrita. Lo único evidente es el blog y algunos programas de radio que logramos grabar, pues la emisora no grabó un solo programa en los años que estuvo al aire.

      Las tarde se hicieron literarias. Las conversaciones giraron alrededor de la literatura, de un poema, de un cuento, de una novela. O de un personaje. Los personajes de Jorge Amado como Doña Flor, Gabriela. O las mujeres de Laura Esquivel en “Como agua para chocolate”. La admiración por la escritura. Se leyó La Vorágine de José Eustasio Rivera. Madame Bovary de Gustave Flaubert.

     También los premios de Literatura hispanoamericana y por ese premio fuimos invitados a la Feria Internacional del Libro de Bogotá en 2005, Luego llegaron los Premios de Literatura Francesa y Literatura Japonesa.

    La tarde transcurre con lecturas que abren el apetito por los comentarios que nos acercan para disfrutar la palabra, las controversias que han servido para tejer otras ideas. En la tertulia no hay hora de llegada ni hora de salida. No se sigue una agenda de discusión.

    Hoy son frecuentes en La Tertulia Cecilia Vargas Muñoz, Hernán Martínez, Esperanza Vargas Muñoz, Edith Vargas Muñoz. Ruth Mery Medina Mora, Jairo Oliveros Ramirez y su hija Laura Manuela Oliveros Medina. Jhonatan Ortiz Alvarado, Santiago Villarreal Cuéllar, Nancy Pascuas, Mirian Meneses y Leonor Valencia Gutiérrez.

     Y aquello que nos ha mantenido ha sido la necesidad del encuentro, la necesidad por la lectura, por los libros. Esa necesidad de compartir las vivencias con los libros, esa comunicación permanente con los libros. El respeto por las ideas de sus integrantes y por los libros.

 

 

 

 

 

 

 

 

 



martes, 13 de julio de 2021

miércoles, 13 de enero de 2021

 Regreso de los estudiantes a clase. 


¿Quién nos garantiza la salud de nuestros hijos? ¿Es posible tantas maravillas las afirmaciones del gobierno y la ministra con respecto a los protocolos de bioseguridad? ¿Será que se cumplirán con las normas de bioseguridad que tanto afirma el gobierno y la ministra? ¿Será que las instituciones contarán con el dinero para sostener las normas de bioseguridad durante un mes, dos, tres meses o todo el año? Todo en un país donde se promete y no se cumple es complicado creer. Se entrega la responsabilidad a los padres de familia. Son tantas mentiras como en la realidad mentida.

 


viernes, 13 de septiembre de 2019

Por Jairo Oliveros Ramirez. Sabiduría a gotas



Leí un libro de Philip Pullman, “El espantapájaros y su sirviente”. Es una novela mágica y fantástica. Tiene magia porque me atrapó desde el inicio. Me gusta esa manera de  narrar y la misma historia. Es una historia que no pierde ese don de la oralidad como muchas novelas, así sean traducciones como las novelas de Sándor Márai. Y claro es una historia simple porque narra las aventuras de un espantapájaros. Y tiene la virtud de narrar conflictos que siempre son latentes (¿?). Como se despoja a los campesinos y otras personas, también de aquello que han construido, han ganado con esfuerzo, con trabajo. Y cómo siempre, aparecen los estafadores y dueños del chantaje. Una disputa entre los Buffaloni por apoderarse de las  propiedades del señor Pandolfo. Tiene un poco de los conflictos de ahora.
Y no es que sea una novela espantosa o una gran novela pero tiene el don de narrar esa ternura y ese cariño que se encuentran en las personas humildes, sensatas y sencillas y, al mismo tiempo narra la prepotencia, arrogancia y la violencia de los poderosos que obtienen con el chantaje ganancias y propiedades.
Además es una novela para aquellos que detestan la lectura porque cada quien, tiene, por allá, muy bien adentro ese placer por los libros, por la lectura, lo que sucede es que no ha descubierto esos libros mágicos que puede disfrutas y este es  uno de esos. Ah, se me olvidaba decirles que  Philip Pullman pertenece  a esa saga  inglesa de excelsos narradores y que vive en Londres, y que tiene otros libros  como “La brújula dorada” que fue llevada al cine.
Pullman, P. (20018).  El espantapájaros y su sirviente, Ediciones B, Barcelona: España. Traducción de Pedro Riera y Rosa Martí.

martes, 19 de febrero de 2019

Por Jairo Oliveros Ramirez. Sabiduría a gotas



Otra novela espectacular, que me sedujo, que me cautivo está relacionado con niños. Y es una niña quien narra. Y tiene una manera de contar. Es como si usted estuviera relatando una historia que se desprende de otra historia, son como recuerdos. Y está narrando hechos de  su niñez es un pueblo de los Estados Unidos. El pueblo se llama Maycomb. Es una historia tierna, llena de magia y no porque sucedan cosas mágicas, es por la manera como se cuenta y porque son historias que llegan al alma, llenan de satisfacción nuestra vida porque transmiten esperanza, solidaridad. Allí se  encuentran problemas de los niños excluidos, el racismo porque tiene que ver  con los negros, o sea  la raza negra u hombres de color u afroamericanos como se debe decir ahora. Y ante que se me olvide la novela de llama “Matar un ruiseñor” y fue esta novela que inmortalizó a Harpper Lee. Esa su grandeza.
Ah sí, quien narra es una niña: Scout. Ella nos habla de la ternura de su padre Atticus, de su comprensión, hermano Jem y de  Maycomb. Y otra cosa, el papá de Scout  es abogado y representa en los juzgado a los negros. Bueno, siempre son condenados y por ser negros su único delito. Ahí se aprecia el cinismo y la hipocresía como el machismo, el incesto en la sociedad norteamericana.
Resalto con emoción la alegría que despierta la novela, la genialidad con que la narra Harpper Lee. Es que se lee con entusiasmo los acontecimientos en la escuela, en la casa en los caminos, las diferencia, más bien los altercados con su hermano Jem y al mismo tiempo el aprecio que se demuestran. Ah y la tía Alexandra como algunas tías, comprensiva. Y se me olvidaba decirles que Scout quedó huérfana, su madre murió cuando Scout  tenía dos años. Al final uno descubre quienes mandan en Maycomb, desde el punto de vista de las tradiciones y las leyes no se aplican como deberían ser. Y no digo más. Es mejor que se enfrenten, se metan en esa novela. Ya verán que les va a gustar o mejor dicho la van a disfrutar. Además, la  traducción de Baldomero Porta es bastante buena, conserva ese ritmo de la oralidad.
Lee, Harper. (1985). Matar un ruiseñor, La Oveja Negra, Bogotá: Colombia

domingo, 11 de noviembre de 2018

Por Jairo Oliveros Ramirez. En la feria artesanal

Pasamos un tarde en el centro artesanal de  Pitalito y topamos interesantes trabajos










Hasta aquí una muestra para animar la visión y el espíritu.




martes, 6 de noviembre de 2018

Por Jairo Oliveros Ramirez. La casa tomada de Charguayaco

Actividades de la semana cultural en el Colegio Charguayaco
Dinámica, creatividad, disciplina y compromiso
Este es parte del recorrido

Ya se respiran los colores y la tierra 

Los albores de la llegada


 Durante el acto cultural.
 
 Participación, respeto, admiración






 Actitud crítica con altura


 El ambiente lúdico













 En la biblioteca









En la sala de arte: muestra de los estudiantes




Espectáculo del pensamiento, de la ciencia, la cultura. Se experimenta un ambiente alegre, dinámico y de compromiso. Así crecen la institución y sus estudiantes conjuntamente con los profesores, directivos y padres de familia.