miércoles, 26 de septiembre de 2012

TIENDA DE JUEGOS



(Para leer con los niños)

Por: Nancy Pascuas








Quiero que sepas que podemos hacer muchos juegos antes, durante y después de leer. Así quién no lo hace ¿Verdad? Jugar es un alimento, y si ese juego es con la lectura, el beneficio es triple porque se nutre el cuerpo, la mente y el alma. Por eso te invito a divertirte al máximo.


Consulta datos importantes y curiosos sobre el colibrí. Recuerda que a más conocimientos previos, más comprensión.


En seguida vas a jugar a la predicción e inferencia. Solo  tienes que deducir cuál es la palabra que debes escribir sobre la línea. Hazlo.

 
Sobre la orilla del Yuma, el río de los amigos, había un _________ árbol. Permanecía florecido todos los _____ y meses del año. Era el restaurante de insectos, pájaros y hasta del mismo _______. A él acudían todos en busca de alimento. Su _______ fornido, por el paso de los años, tenía la fuerza suficiente para sostener las ramas. La __________ que proyectaba parecía techo de grandes casas. Era tal su magia que algunos curiosos le llamaban el árbol del ____________, aunque su verdadero nombre era Cachingo.


El Colibrí Pin Pin iba todos los días a saborear los majares almibarados de sus ________. Nunca se preocupó por el alimento porque el Paraíso se lo lo proveía. Allí conoció sus mejores amigos; la hormiguita Tita, el oso de anteojos, el patico colorado y a Valentina, una colibrí esbelta, cuyo vestido poseía visos de mil _________ que resplandecían con la luz del sol.


Valentina llegó al Paraíso una mañana de esas en que el sol madruga. Todos los comensales estaban felices porque se _________ un invierno de dos semanas. Mientras celebraban, apareció imponente, Valentina.


Pin Pin intentó hablarle, pero ella no le permitió el menor ___________. Al día siguiente, Colibrí hizo demostración de vuelo de una forma y de otra. Valentina, después de observarlo, se fue a desayunar y tampoco le ________ la palabra. Pasaron muchos días, ella haciéndose la importante y él intentando realizar las mejores hazañas: volando mejor que nunca hacia atrás, lanzando vuelo perfecto, como los helicópteros


Cansado Pin Pin de la indiferencia, se dio por vencido. Sufrió de escalofríos. El mal genio le trajo tantos problemas que terminó recluido, en un árbol vecino de roble negro donde se fue a sanar las picaduras de una avispa __________ que lo llenó de aguijonazos.

Llevaba ya tres días de convalecencia. Hasta que llegó el remedio: Valentina descendió hasta la rama, lo consoló para contarle que ella correspondería a sus _______ siempre y cuando le prometiera que iba a vivir en paz con los animales que fueran al árbol. Todo fue ternura, todo fue amor.

Un día de sol perezoso, Valentina, se quedó buscando un sitio _________ en el árbol para construir su nido, uno que estuviera cerca de las flores para que sus hijitos apenas pidieran _____ tenerla a la mano, así como había sido la niñez de Colibrí.


Pin Pin voló lejos a buscar la lana de balso para el nido. Duro muchos días perdido en busca de este árbol en vía de extinción como mucho de los ___________ nativos. Por fin encontró las coordenadas. Tomó _____ para volar largo, sin escala. A pesar de la larga jornada lo ________ sus pensamientos de padre. Llegar, contarle a Valentina sobre el sitio donde ______ los balsos. Luego _________ a traer la cobija del nido. Cerró los ojos y voló muy alto, como lo pueden hacer los colibríes.

Llegó al sitio y no encontró donde aterrizar. El árbol del Paraíso lo habían _______. Ya solo quedaba un _______ de encajes de musgos, de cintas de salvajina, chupallas y una gran cantidad de trozos de madera.

Por favor, amigo lector, ayúdale a Pin Pin a encontrar a su familia. Escribe el final y, también, un título atractivo para esta historia.

sábado, 22 de septiembre de 2012


Por Jairo Oliveros Ramírez
RECOMENDACIONES PARA CONSUMIR UNA ASPIRINA
Estos apuntes nacen de una lectura como mágica, como algo fantástica y a la vez sorpresiva porque un día decidí acercarme a este libro y empezar a leerlo como  que si, como que no o como quien no quiere; hacía bastante tiempo lo tenía entre los libros por leer y lo tenía como un libro raro, curioso. Un libro que el propio autor me obsequió hace un par de años y luego descubrí algunas cosas atractivas e interesantes desde mis lecturas, pues llevo leyendo y releyendo bastante tiempo los poemas de “Aspirina al corazón” escrito con entusiasmo, con fervor, pensando casa palabra y cada verbo, cada sustantivo, cada signo de puntuación. Pienso que el escritor pensó y pensó, labró y labró con angustia y dolor, con zozobra y ansiedad cada una de ellas.
Estas notas florecen del Libro de poesía de Joaquín Peña Gutiérrez: “Aspirina al Corazón” de Contracartel Editores, editado en el año 1986 en la ciudad de Medellín. La portada es una portada normal, parece que se elabora sin ninguna pretensión comercial o publicitaria pero es una portada  agradable, normal.
Todos los poemas me despierta los recuerdos, los sentimientos; aquellas pasiones que durante siglos han permanecido escondidas, quizás guardadas, esperando un aleteo de algún colibrí para que nos despierte a la vida, en la vida que al parecer vivimos.
Entonces uno emerge como ese lector adormecido cuando se encuentra con estos versos que siempre están esperando quien pueda leerlos y sostener la lectura poemas tras poema, como si se estuviera leyendo a Pablo Neruda, a Fernando Pessoa, y descubrir que 
 “.................................. El gorrión
me lleva suficiente a la sombra limpia del corral
a descubrir los granos en la tierra
a ser yo mismo mi nido entre hojas
a contar mi propio tralalá.” p77
Y, eso para empezar, porque es el inicio, el principio de sentir aromas, descubrirse niño, adolescente; hallar sueños más allá del horizonte y de qué manera explicar con la palabra aquellos sentimientos que brotan con ansiedad leyendo los poemas de hechos olvidados y que existen en la palabra para seguir escrudiñando el pasado, las heridas.
En “Pacandé” recupera el paisaje, el viaje y evoca la familia. En el cerro de Pacandé “un cucurucho de tierra”, modismo que se vuelve universal para despertar y recuperar el pasado para no olvidar como eran las cosas, la vida. Es un viaje por una parte de nuestra interioridad: la vida, el paisaje, nuestro mundo.
Es la vida que pasa en un suspiro del día, de un viaje; son imágenes del paisaje de la distancia y la soledad. Poemas con ritmos de vida, versos que se extienden y se acortan para medir el furor de las emociones, así como 
“en esta bonita soledad
porque sé que en un momento
corriendo del agua que ya viene
golpearán afanadas a la puerta
y todos
ellos agitados por el fuego
yo agitado por las palabras anteriores
tomaremos un refresco” p43-44
que se expresan en “Despedida” como un adiós para regresar.
A veces me da la sensación que es el despropósito para continuar el viajey sentir que los recuerdos nos alcanzan como sucede en “Mis oraciones” otro poema para la nostalgia y  las evocaciones; de tal manera que
“Este hombre que soy
sin madre por la tierra
cruzándola hasta fin” p31 
Mide el lejano encuentro con el futuro con versos para recordar a esos ancestros que nos acompañan desde siempre.
Me gustan aquellas cosas, aquellas ideas que otros escriben; me gusta esas ideas de Joaquín Peña Gutiérrez que se cuelan en sus versos, me gusta el lenguaje, el estilo; encuentro  aquellas cosas que quiero y disfruto leer y la manera como lo escribe y que no he podido escribir.
También encuentro señas en sus versos, en aquellas palabras que transpiran un lugar que se va perdiendo con el tiempo, y el tiempo parece un hilo como si fuera solo instantes, solo momentos. Hay que encontrarlo. No. Mejor uno se topa con él a medida que se lleva la lectura, se lleva el tono que sostiene cada verso. Y uno descubre ese instante como colgado en un sonido lejano pero permanente como sucede en  “Un minuto”
“Este atardecer parece
que estuviera amaneciendo” p73
Más adelante encontramos una silueta del tiempo como una antorcha en el tiempo de nuestro mundo
“El sol de los venados
No dura más de un minuto
Y lo cierto es esta noche en que me  pierdo” p73
Y también el espacio para recuperar como mi identidad o mis recuerdos que se aprecían a continuación en el mismo poema
“Una alborada de fuego
cubre en uniforme llamarada
los edificios parejos de mi barrio” p73
Encuentro improntas dispersa por las páginas de este libro que merece leerse de manera pausada como si fuera una “Ausencia”, como un yo que transpira altibajos entre el pasado y el presente porque vuelve otra vez el tiempo, ese tiempo marcado por los sinsabores de la historia que aún nos rasga, pues
“Venía sólo corazón con mi corazón solo
buscando para su vida agua y fuego.” p67
Y en estos versos se percibe esa distancia entre el antes y el ahora, es como si
“El alero de tus alas
con una y otra plumas rotas
se extendió sobre mi agua
y el vuelo de una lágrima
se detuvo y respiró
huyendo al aletazo de la muerte.” p67
Entonces, se fusionan ayer y hoy, el antes y después, ausencia que parece ser y tener la sensación de la muerte, del adiós. Una despedida para volver desde el presente al pasado como un eterno retorno para no confundirnos en los rastros de la historia, de nuestra historia que va desde aquí que es el presente hasta el pasado remoto y constante que está lejano.
 Y, por supuesto que van apareciendo entre verso y verso signos que indican nostalgias y otros vestigios, como rezagos de historia de la tierra que no olvidamos para no perder la esperanza.
Aún seguimos buscando el antes y el después como descubriendo misterios para cicatrizar las heridas, la historia.

viernes, 7 de septiembre de 2012


Por JAIRO OLIVEROS RAMÍREZ

Unos sorbos de lecturas

 Tal vez pueda considerarse literatura a las obras relacionadas con la novela, el cuento, el teatro, la poesía; pero ante todo la literatura es creación. Cada obra inventa, crea, desarrollla  un mundo, unos personajes que evolucionan, un ambiente que va con la ideología de los personajes, argumenta un tema, genera un conflicto y el escritor va dando forma todos ellos con el lenguaje. El escritor con el lenguaje va mostrando ese mundo, la manera como los personajes crecen y como ellos construyen su mundo.
 
 La literatura ha creado grandes personajes en la literatura universal. Fernando de Rojas creó el personaje Celestina, Miguel de  Cervantes a Don Quijote, William Shakespeare a Hamlet, Gustave Flaubert a Madame  Bobary, León Tolstoi  creó Ana Karenina. Cada personaje posee sus propias facetas, conflictos y pasiones. Son personajes, como muchos otros, que encierran características  que son comunes a los seres humanos como la ira, el dolor, la angustia, la tristeza
                                                                                     
 La poesía es la  belleza que crea, que inventa el poeta con el lenguaje, con la palabra. La poesía son cantos a la vida, al dolor, a la tristeza y a la alegría; son cantos de ilusiones y desilusiones: la poesía canta aquellas pasiones que los poetas descubren en los comportamientos humanos; en las necesidades de los hombres y mujeres. La poesía es un canto al espíritu de la naturaleza que los lectores perciben a través del lenguaje. El lenguaje crea belleza con la palabra que el poeta utiliza de manera acertada, precisa. Digamos que el poeta, la palabra y la poesía  condensan las emociones, las vivencias y pasiones de los seres humanos. De la gran poesía podemos mostrar una  de la gran poeta nicaragüense Gioconda Belli en este poema que se titula

 

RECORRIÉNDOTE
Quiero morder tu carne,
salada y fuerte, empezar por tus brazos hermosos
como ramas de ceibo
seguir por ese pecho con que sueñan mis sueños
ese pecho cueva donde se esconde mi cabeza
hurgando la ternura,
ese pecho que suena a tambores y vida continuada.

  

Y, por supuesto, aparecen otros poemas con ritmos que el lector va descifrando y buscando en el fondo de sus emociones como el que se aprecia a continuación.
 
YA VAN MESES HIJITA
 
Ya van meses, hijita
Que no te veo.
Meses en que mi calor
No ha arrullado su sueño
…………………………
¿Cómo explicarte que te estamos haciendo un país nuevo?
 
  Y la manera como va formando concepciones, como va construyendo mundos posibles para el encuentro de género
 
EL HOMBRE QUE ME AME.
Por sobre todas las cosas,
el hombre que me ame
deberá amar al pueblo
no como una abstracta palabra
sacada de la manga,
sino como algo real, concreto,
ante quien rendir homenaje con acciones
y dar la vida si es necesario.

Ese es el lenguaje que permite descubrir la belleza del lenguaje, la belleza de la poesía. Una poesía para agregar a la vida, porque ella es como expresa Pablo Neruda el “dulce jacinto azul torcido sobre mi alma”; poesía que es vida continuada que se desliza entre los dedos y en cada suspiro para transpirar los sueños que llevamos en las manos y en los pasos de  “Un aprendiz de mago” de Evelio Rosero Diago. Gozar, disfrutar y padecer con la lectura.

                                                            
                  





                                                            

  

martes, 10 de julio de 2012


JAIRO OLIVEROS RAMIREZ
SOLO PARA RESPIRAR 


“Mercedes no sabe escribir  pero lo único que no sabe leer son los libros: lee las cartas, lee el tabaco y el cigarrillo, lee los caracoles, lee el sonido del fuego y la voz del viento, lee la taza de chocolate, no sé si la del té; pero lo que más le gusta y mas domina, es el arte de leer las manos.

 “Lo conoce como la palma de su mano. Línea por línea, de corrido y sin equivocarse, Mercedes lee el pasado, el presente y el futuro, lee los pensamientos, los buenos y los malos; tal vez por eso algunos mal pensados afirman que en su biblioteca no hay un sólo libro pero sí miles de manos…

 “Como ella en diversas regiones del país y en los más apartados rincones del planeta, existen estos depositarios de la memoria colectiva, del saber popular, el vox populi.  Son los abuelos y las abuelas, los yerbateros y las parteras, pastores y sembradores, oficiantes de una tradición que algunos han llamado la literatura de cordel; la tela de donde cortar hilvanada en la trama de la memoria colectiva”. Nos recuerda Luis Liévano Q 
            
 Y, son muchos los escritores de América Latina quienes recrean en sus novelas, en sus obras aquellas historias olvidadas, anónimas como los conflictos que asumen los seres humanos de este continente.

  Hombres perseguidos por la ignonimia y el olvido como los personajes en los cuentos del “Llano en llamas” y “Pedro Páramo” de Juan Rulfo. Mujeres asediadas, y abandonadas a su propio destino que se manifiesta con esos paisajes desolados y áridos como su propia vida.

 Un Julio Cortázar que nos descubre un mundo convulsionado por esas incomprensiones que llevan a descubrir otras facetas en los demás y en nosotros, aquellas pasiones olvidadas que un día descubrimos con nuestros rencores y tristezas.  Ahí, están “Rayuela”, “Historia de Cronopios y  de Famas”, “Bestiario”, “Las armas secretas”.

 El corrosivo e incisivo Juan Carlos Onetti quien en sus narraciones penetra los misterios y avatares del hombre latinoamericano como en “El Pozo”, “Para una tumba sin nombre”, “Tiempo de abrazar”, “Tierra de nadie”, y “Tan triste como ella”. También, en sus otras novelas y en sus cuentos. Podemos agregar que en ellas se conjugan ese espíritu de angustia, tedio, olvido y derrota.

 Otros como Augusto Roa Basto que con su obra “Yo el supremo” nos lleva a recorrer un mundo tumultuoso, un mundo de represión y persecución con la historia  narrada y  recuperada en cada palabra, tal vez como  hace García Márquez en “El Otoño del Patriarca”, el mismo Miguel Ángel Asturias en “El Señor Presidente” y Mario Vargas Llosa en “La fiesta del chivo”. Ellos lo hacen de una manera magistral, con la palabra labrada como el campesino prepara su era para que pueda alimentar, nutrir su cuerpo y su alma. Ideas que se encuentran en “Memorias del fuego” con “Los nacimientos”, “Las caras y las máscaras” y “El siglo del viento”del escritor uruguayo Eduardo Galeano.

  Y la poesía está ahí para mostrar otras facetas de vida latinoamericana. Entonces, aparece Pablo Neruda con “Canto General”. Poesías, como racimos de uvas, cargadas de ese aroma del viento, de ese sabor que brota de la tierra, de ese sueño que florece de la conciencia y de los brazos fortalecidos del trabajo y de la sustancia manifiesta en zozobra del hombre.

 Gioconda Belli que nos recoge el dolor en sus poemas; también nuestros ancestros y la lucha del hombre por recuperar una vida digna, por sueños que maduren los pensamientos para compartir la riqueza de la tierra. Sus sueños de recogen en “Sobre la grama”, “Linea de fuego”, “La mujer habitada”, “Waslala” y otros libros.

 Los  versos que desgarran pasiones en los poemas de César Vallejo. Es que los momentos que se viven no se disfrutan con la mayor intensidad  con que se desea, se sufre y se asume la vida, porque “Hay golpes en la vida, tan fuertes…Yo no sé!; también cuando “Quisiera hoy ser feliz de buena,/ ser feliz y portarme frondoso de preguntas” y otros tantos que nos golpea la miseria a que somos condenados. Y cuando exigimos nuestros propios derechos, estos se convierten en un peligro para nuestra integridad.

 Es agradable encontrar una literatura que reconforta y, al mismo tiempo, recrea nuestra historia, nuestras ilusiones por vivir y seguir viviendo con decoro.